martes, 25 de septiembre de 2012

El poder de la tentación


Tu casa = Tu jaula. Si no tenés ningún motivo para salir, inventate uno, porque quedarte viendo TV doblada al español, es triste. Porqué no permiten que las pelis se vean en idioma original? No puedo escuchar la voz de Lisa Simpson mientras veo a Cameron Diaz, es confuso!
Es por estos motivos que el otro día llamé a mi viejo y le dije "en qué te puedo ayudar?"...necesitaba "ocuparme" de algo que no sea facebook, ni twitter, ni prender fuego la tele.
Me pidió que fuera a un shopping que me queda cerca, a ver si podía sacarle unos pasajes con millas. Acepté aún sabiendo que era casi imposible que yo hiciera eso a su nombre...seguro lo denominarían "tramite personal".
Me mandé igual sin perder del todo las esperanzas. Cuando llegué la chica muy gentilmente me explicó que ella no podía ayudarme. Mi viejo llamó al celular y me pidió que se lo pase. Se lo metí casi de prepo, sin darle tiempo a que me diga que no.
Me di cuenta al toque que eso estaba fuera del combo. La chica tenía la misma expresión que tienen en Mac Donalds cuando les pedís algo como "la hamburguesa chica pero sin condimentos, las papas grandes con poca sal y la coca que sea light en tamaño mediano"...básicamente, ODIO.
Dos minutos más tarde me devolvía el celular mientras lo escuchaba al viejo del otro lado "Ya estoy en la página, ahora por dónde me meto...??"
Acto seguido la chica me explicó que era un "trámite personal" y que ella no hacía atención telefónica. Ya lo sabía...
Mi tarea no fue cumplida en su totalidad y no había nada que YO pudiera hacer al respecto...qué iba a hacer ahora?...estaba en un SHOPPING, sin plata!!
Mi viejo evidentemente no consideró el contexto al proponerme la actividad… yo tampoco. Pero es como invitar a un cocainómano en rehabilitación a Colombia o a la fiesta de cumpleaños de Guillermo Copola.
Quería ir a "ver" vidrieras, pero me parecía sufrido todo el asunto... mirar y no comprar nada? No es que necesite algo en particular, pero la ropa te llama y después de tantos años en este mundo consumista, uno está convencido de que después de comprarse ropa, es más feliz.
Ahí estaba...la posibilidad de llenarme de felicidad las manos y gastarme mis últimos centavos.
Pero me contuve. Volví a casa caminando para distraerme y ver gente (en vez de ropa). Cuando llegué me di cuenta que todavía no lo había superado del todo, así que caminé como 20 cuadras más.
Finalmente se me pasó y volví sonriendo, recordando que todavía no abrí el baúl de verano y la ropa de invierno está rebalsando mi placard...no NECESITO más nada. Al menos hice una actividad y de bonus trabajé sobre mi fuerza de voluntad. Me siento más pobre...pero más libre!

Voto para "me voy"...acá la ropa esta carísima!

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