Estoy de vuelta en Salta "la linda". Mañana partimos para Purmamarca, la quebrada de Humahuaca y Tilcara. Cómo me gusta viajar!
Hoy nos levantamos temprano y fuimos a ver a María Livia, la mujer que habla con la virgen y cuando toca a las personas, se desmayan. Yo fui para acompañar a mamá porque la verdad es que no soy muy creyente. Llegamos y trepamos el cerro. Hacía calor...mucho.
Arriba había una fila eteeeerna. No saben la cantidad de gente que va, nunca lo hubiera imaginado. Habremos llegado a la cima a eso de las 10 y no nos fuimos hasta las 3.30 de la tarde. Sin comer, sin fumar, sin sentarnos, sólo tomando agua y haciendo una fila.
El cerro parecía una locación del señor de los anillos. Muchos árboles secos por todos lados. Muchísima gente apretada e impaciente. Se iban adelantando y atrasando constantemente. Algo que me revienta es que se te cuelen cuando la fila no avanza. Es lo mismo que tocar bocina cuando el tráfico está parado. Qué sentido tiene? Ninguno más que joder! Encima en una situación espiritual...cualquiera.
Hacía tanto pero tanto calor que muchos empezaron a desmayarse por adelantado, antes de llegar a ver a María Livia. Durante el recorrido de espera, de pie, que duró casi 6 horas, vi a 5 personas desmayarse a mi alrededor. Y eso sólo en el radio que yo alcanzaba a ver...deben haber sido muchas más.
De escéptica empecé a pensar que si estábamos tanto tiempo parados sin comer, sin ir al baño, con calor, apretados en una fila...era obvio que la mayoría se iban a desmayar. Por lo tanto, era más bien mérito de las circunstancias más que de María Livia.
Cada tanto se escuchaba por micrófono algún aviso, rezos y cantos. De repente escuchamos un testimonio de un milagro. Una mujer en Palm Beach con cáncer, en estado terminal, se había salvado llevando consigo la estatua de una virgen. Se la habían dado con esos plásticos con globitos (que adoro, son una adicción). Resulta que cuando se curó y quiso envolver la estatua con este mismo plástico con globitos...ya no era transparente, era rosa. Mi vieja me mira al escuchar el nombre de la mujer que contaba la historia y me dice "Es la hermana de Rafa". Yo no estaba escuchando con atención pero en cuanto me dijo eso le respondí "La conocés? No nos puede hacer pasar?". Me reí como 10 minutos seguidos cuando vi la cara de mamá. Sí, era claro, esto no era un boliche y no importaba a quién conocías, fue sólo una respuesta impulsiva.
Ya a pocos metros del final de la cola empecé a poder ver a las personas que iban siendo tocadas por María Livia. MUY IMPRESIONANTE! Se desmayaban varios y lloraban sin parar. No sabía si era de tristeza o de emoción (porque estaba lejos). Después pude comprobar que estaban emocionados. Definitivamente fue como decía Enrique Iglesias...una experiencia religiosa!
Para cuando nos pararon en filita esperando a ser "tocadas", yo ya había dejado el escepticismo a un lado. No es que crea en la virgen, ni en María Livia, pero definitivamente ALGO pasaba ahí. Especialmente porque ya había pasado en total 7 horas sin comer, sin fumar, sin hacer pis (habiendo tomado 2 litros de agua) y no sentía nada. Eso sí que es raro.
Más raro aún fue ver a mamá desmayada en el piso con una sonrisa. A mi obvio que no me pasó nada. Supongo que los que no creen no se desmayan...
No me sentí en paz, ni más felíz, ni más espiritual. Pero fue una experiencia interesante. Mi vieja dice que de todos modos la virgen intercedió por mí a través de María Livia. Por si eso es verdad le pedí "claridad y compromiso en mis decisiones".
Voto para "me quedo", un tiempito más, viajando por el norte!
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